El Teatro Cajasol Sevilla volvió a convertirse en punto de encuentro de la gran literatura con la presentación de las novelas ganadora y finalista del Premio Planeta 2025, en un acto celebrado este lunes, 24 de noviembre, y retransmitido en directo vía streaming.

Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol, fue el encargado de dar la bienvenida a los asistentes, destacando “el papel de la cultura como motor del desarrollo, promoción de la lectura e impulso a la educación”. En su intervención, subrayó también la estrecha colaboración con el Grupo Planeta y la Fundación José Manuel Lara en programas como Mi libro preferido y LEER+, destinados a fomentar la lectura en institutos y colegios de Andalucía.

Pulido felicitó a los protagonistas de la jornada: Juan del Val, autor de Vera, una historia de amor, obra ganadora del Premio Planeta 2025, y Ángela Banzas, finalista con Cuando el viento hable. “Felicidades a ambos y muchas gracias por acompañarnos en esta charla-coloquio, que promete dejarnos más de un titular”, expresó.

La directora editorial de Grupo Planeta, Belén López, celebró la acogida de ambas novelas: “Han conquistado a miles de lectores. Las hemos reeditado varias veces, y eso siempre es la mejor de las noticias”. Sobre la obra de Juan del Val, destacó que “la novela ganadora tiene como escenario Sevilla, una Sevilla del autor, la Sevilla de una persona enamorada de esta ciudad”.

El acto fue conducido por el periodista Jesús Vigorra, que moderó una conversación cercana, cómplice y profunda entre los autores. Juan del Val compartió cómo la escritura cambió su vida: “Hay un ejercicio de comunicación muy íntimo en el que una persona se sienta delante de un ordenador y crea una historia. Que alguien después la lea y se emocione… eso es mágico”. También defendió el papel de la literatura comercial: “La vocación del Premio Planeta tiene dos pilares fundamentales: calidad y llegar a cuanta más gente mejor”.

Por su parte, Ángela Banzas habló del poder de las palabras para transformar realidades: “Tenemos que ser responsables de las palabras que utilizamos. A veces pueden hacer daño y otras pueden ser una verdadera caricia”. Su novela, ambientada en la posguerra española, refleja —en sus propias palabras— “el poder de la imaginación y del amor para salir de situaciones desesperadas”.

El público pudo disfrutar de un coloquio cargado de emociones, reflexiones sobre el amor, el deseo, el miedo, la esperanza y la literatura como refugio. El acto finalizó con la firma de ejemplares por parte de los autores, que compartieron tiempo y palabras con los lectores presentes.

Un nuevo ejemplo del compromiso de la Fundación Cajasol con la cultura, la lectura y el diálogo, que reafirma su sede de Sevilla como uno de los grandes espacios culturales del sur de Europa.