Gratis y descuentos: ¿Qué me cuesta realmente?

En internet abundan las ofertas de «guías gratuitas», «descuentos del X%» o «sorteos» a cambio de rellenar un formulario con mi dirección de correo electrónico o mi teléfono. En el mundo del marketing, esto se llama «imán de prospectos».

Un imán de prospectos (o lead magnet) es un regalo digital de valor (como un e-book, guía, webinar, plantilla) que una empresa ofrece gratuitamente a cambio de los datos de contacto de un visitante (como email o teléfono), con el objetivo de convertirlo en un cliente potencial (lead) y atraerme a su entorno de ventas, construyendo confianza y autoridad.

Aunque me parezca un buen trato, debo recordar, por entrega de temas anteriores, que lo «gratis» suele esconder un precio: mis datos, que para las empresas son muy valiosos.

Mis datos personales son parte de mi patrimonio inmaterial y como patrimonio lo tengo que cuidar y proteger.

La captación

Es todo un ciclo de captación diseñado para convertirme en cliente:

  1. Oferta:

Me presentan un recurso atractivo (como una guía de trucos o una noticia con titular llamativo).

  1. Captación:

Entrego mis datos personales en una página optimizada para ello (pinchando en “Aceptar todo”).

  1. Nutrición:

Una vez que tienen mi permiso, empiezan a enviarme mensajes personalizados y ofertas para que acabe comprando algo.

Una vez que dé mi información, las empresas la pueden usar para sus fines o incluso compartirla con otros.

Textos como éste son muy comunes:

“Con tu consentimiento, nosotros y nuestros XXX socios usamos cookies o tecnologías similares para almacenar, acceder y procesar datos personales, como tus visitas a esta página web, las direcciones IP y los identificadores de cookies…”

Y así, muchas empresas de todo tipo consiguen mis datos y les he dado autorización para que me bombardeen con sus mensajes, por cualquier medio del que yo disponga.

Cuidado con el lenguaje poco comprensible

Además, al contratar algunos servicios que me ofertan, a veces me enfrento a textos larguísimos y difíciles de entender donde se pueden ocultar comisiones, condiciones “leoninas” o riesgos potenciales.

Proteger mi bolsillo y mi información:

  • Si no lo entiendo, no lo firmo:

No debo aceptar condiciones financieras con lenguaje técnico que me resulte confuso.

  • Cuidado con las notificaciones:

Desactivar los avisos constantes de ofertas en mi móvil para evitar se influenciado para comprar cosas que no necesito (en el móvil: “Ajustes” – “Notificaciones”).

  • Debo ser selectivo:

Antes de dar mis datos por un PDF «gratis», debería pensar si realmente vale la pena ceder mi privacidad.

Estas pautas sencillas de realizar me pueden mantener alerta y poder tomar el control de mis decisiones digitales.