4º lunes, 25 de mayo de 2026

Banca digital y pagos: comodidad con cinturón de seguridad.

La banca digital se ha convertido en lo más usado y también en una fuente creciente de problemas. Según la OCDE, en su informe Consumer Finance Risk Monitor 2026, la banca móvil, las cuentas digitales y las billeteras electrónicas están generando un número creciente de quejas.

La banca digital es comodidad… y también riesgo ante tanta dependencia del sistema digital.

Porque produce:

  • Mayor exposición al fraude y a la estafa: más phishing, más accesos no autorizados, con robos de identidad y programas maliciosos que interceptan claves.
  • Dificultad para personas con baja formación digital y no dominan las tecnologías, especialmente los mayores, lo que está dificultando su acceso a servicios básicos. La llamada “brecha digital”.
  • Comisiones poco claras o condiciones complejas.
  • Falta de confianza: La impersonalidad en la atención al cliente digital genera desconfianza, llevando a algunos usuarios a preferir el efectivo.
  • Cierres de oficinas que dejan a muchas personas sin apoyo presencial, sobre todo para resolver incidencias. Esto se agrava en zonas con poca conectividad.
  • Caídas del sistema: Fallos en servidores externos (como Amazon Web Services o Microsoft) pueden dejar a millones de usuarios sin acceso a sus cuentas, impidiendo pagos con QR o transferencias en momentos críticos.

¿Qué puedo hacer a nivel particular?

  • Revisar semanalmente mis movimientos, especial atención a los pequeños.
  • Tener activada las alertas de movimientos en mi cuenta.
  • Configurar alertas de actividad sospechosa.
  • Mantener mi móvil protegido con contraseña y biometría (huella dactilar o reconocimiento facial).
  • Aprender a distinguir sitios oficiales de los falsos.
  • Antes de usar una aplicación nueva, mirar sus comisiones y si es de un proveedor autorizado.

La comodidad no está reñida con la prudencia: debo configurar bien mi “cinturón de seguridad” digital.