El nuevo orden afecta a mis finanzas

¿Qué está cambiando en el mundo?

Sólo es cuestión de que ponga un poco de atención a las noticias y busque otro tanto de información para darme cuenta de que hasta hace unos pocos años teníamos un orden liberal internacional que había estructurado las relaciones de los países desde el final de la Segunda Guerra Mundial, reforzado con la caída del “Telón de Acero”, y que había promovido la cooperación y la integración económica global mediante instituciones como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), permitiendo que prevaleciera el derecho internacional sobre la ley del más fuerte.

Sin embargo, este cambio no ha sido súbito, se ha ido produciendo paulatinamente, parece ser que este orden empezó a colapsar en 2008 con la crisis financiera; pero ya se venía gestando con el auge de China, las enormes desigualdades económicas generadas por la globalización y el cambio tecnológico.  Este colapso se ha visto más evidente al acelerarse últimamente con la llegada del nuevo inquilino de la Casa Blanca, que rechaza la globalización, las instituciones internacionales, la inmigración y el libre comercio.

En lugar de instituciones y reglas internacionalmente aceptadas, se impone reglas por rentas, donde prevalece un modelo basado en concesiones arbitrarias, amenazas de exclusión y el pago de tributos para obtener acceso o protección. Se utilizan los aranceles de manera arbitraria según la lealtad o sumisión de la contraparte. Internamente, este sistema se apoya en un complejo militar-tecnológico que actúa como nuevo centro de poder oligárquico, fusionando intereses público-privados bajo la bandera del interés nacional.

 Y a mí ¿cómo me afecta todo esto?

Hay una alta probabilidad de que el nuevo orden mundial afecte a mi economía doméstica por cambios en el comercio internacional, políticas industriales y proteccionismo, inversiones y dependencia de productos del exterior, transición a una economía verde y potenciales tensiones geopolíticas.

La gestión de mis finanzas personales se vuelve crucial para adaptarme a estos cambios, haciendo énfasis en la planificación, el ahorro y la reducción de deudas. Cuestiones, éstas, ya tratadas en más de un “lunes financiero”; pero que ahora vuelven a tener mayor relevancia.

Este nuevo orden podría generar tanto oportunidades como desafíos para mí y los míos. Veámoslo en las siguientes entregas.