Las criptomonedas y activos digitales son, según el informe Consumer Finance Risk Monitor 2026 (OCDE), el producto financiero que hoy más riesgos genera al consumidor. Cerca del 80% de países así lo reconocen.

¿Por qué generan tantos problemas?

  • Porque son inversiones extremadamente volátiles, están sujetas a los vaivenes de la oferta y la demanda, en la que grandes inversores comprando o vendiendo en grandes cantidades pueden provocar subidas o bajadas de precios de estos criptoactivos, con la intención de obtener pingües beneficios.

Si estos ganan, otros tienen que perder, normalmente la mayoría de los pequeños inversores.

  • Abunda la desinformación y la publicidad engañosa aderezado todo con el uso de un marketing muy agresivo. Y esto es así porque no existen organismos oficiales que regulen esta información.
  • Por lo mismo, existen miles de plataformas no reguladas. Así que nadie garantiza el buen fin de las operaciones.
  • Muchos inversores no entienden cómo funciona la operatoria y acaban siendo víctimas de fraudes. Abundan los proyectos falsos, «chiringuitos financieros» y phishing que buscan engañar a los inversores, especialmente a los principiantes con poca experiencia que son atraídos por “beneficios” irresistibles.
  • Riesgos Fiscales: En muchos países, las ganancias deben declararse, y no atender las leyes tributarias puede derivar en sanciones.
  • Liquidez Limitada: En momentos de pánico en el mercado (en cuestión de minutos puede caer el precio un 50%) puede ser difícil vender los criptoactivos rápidamente a un precio justo.

Reglas de oro:

  • No debo invertir en lo que no entiendo.
  • Debo comprobar que la plataforma está autorizada por el supervisor.
  • Debo desconfiar de rentabilidades garantizadas.
  • Nunca debo usar dinero que necesitaré a corto plazo.

En inversión, entender viene antes que rentabilizar. Lo contrario suele salir caro.

Y no debo invertir dinero que no me pueda permitir perder. Cuando se habló de la inversión me recomendaban que tuviera cubierto el Fondo de Emergencias antes de empezar a invertir.