La sede la Fundación Cajasol en Sevilla ha acogido este miércoles 2 de septiembre la presentación del Congreso Internacional de Innovación Social V Centenario Magallanes-Elcano, evento que se celebra del 18 al 20 de septiembre en Sevilla con los siguientes objetivos:

  • Presentar, ayudar a construir y difundir el relato que inspira las nuevas formas de crear riqueza en un mundo inevitablemente vinculado a la digitalización y automatización, a entornos humanos y materiales muy diferentes a los actuales y a nuevas necesidades y formas de cuidado personal y mediombiental.
  • Inspirar la puesta en marcha de proyectos de innovación y de creación de valor que responden a las nuevas lógicas productivas y del cuidado
  • Favorecer el encuentro y la sinergia de quienes lideran esos procesos
  • Crear redes de apoyo y estímulo e incentivos para la cooperación y la creación de economías de escala y de integración, que fomente el efecto espejo entre los espacios de los dos continentes
  • Incentivar la participación y la generación de la nueva tecnociudadanía en los espacios emergentes.

Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol, Juan Espadas, alcalde de Sevilla, y Juan Marín, vicepresidente de la Junta de Andalucía han estado presentes junto al director del congreso, José Luis Muñoz, el director del programa del congreso, Juan Luis Pavón, el coordinador del congreso, Óscar Gómez, como presentador, y una nutrida representación del tejido social y mediático andaluz. Tal y como apuntan los organizadores, el bienestar humano y el progreso de los territorios y de los pueblos va a depender cada día más, guste o no, de la capacidad de generar riqueza endógena, nacida en la propia tierra, y de apropiarse del valor que se produce garantizando, además, que sus rentas se distribuyan de modo eficiente y equitativo. Y para eso será fundamental disponer de herramientas de conocimiento nuevas, versátiles, complejas, transversales, nacidas tanto del saber individual como de la inteligencia colectiva y que, precisamente por ello, precisan de redes, sinergias, interconexiones y apoyos mutuos.

Y esos conocimientos y habilidades habrán de dirigirse hacia la innovación constante, han de ser creativos, valientes, abiertos a lo desconocido y dispuestos a asumir el reto constante de la incertidumbre y el riesgo, tal y como ocurrió ahora hace 500 años a la hora de emprender una aventura sin igual y que cualquiera hubiera considerado entonces como una simple quimera.

El punto final de una fase de ideación de proyectos de innovación diseñados en un buen número de municipios, distritos o grupos sociales de muy diverso tipo que podrán reforzarse y tomar perspectivas de mucho mayor alcance como resultado de la interacción y del encuentro en el Congreso de Sevilla. Pero, al mismo tiempo, será también un punto de partida, pues al finalizar el congreso, los proyectos comenzarán a tomar vida definitiva convirtiéndose en actividades generadoras de ingreso y empuje económico y de bienestar humano.

Sevilla, por esa razón, se convierte de nuevo, ahora como promotora e impulsora de este Congreso, en el entorno en donde la gesta se hace posible. Ahora, favoreciendo que los territorios y pueblos se conviertan en los sujetos de la innovación que permite ir más allá, más lejos y más rápido en el mundo cambiante, de horizontes inciertos y de riesgos en donde nos ha tocado vivir. Y la Fundación Cajasol no podía faltar a una cita tan interesante, aportando su colaboración para que el proyecto se haga realidad.

 

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