Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol, ha visitado este lunes 31 de agosto la Iglesia del Convento de las Madres Agustinas de San Leandro de Sevilla, donde se encuentra ‘El Bautismo de Cristo’, una de las seis tablas situadas en el retablo mayor del templo, que ha sido restaurada gracias a la colaboración de nuestra Entidad dentro de un proyecto para la recuperación del retablo mayor. Durante el recorrido por las instalaciones le han acompañado Sor Natividad, abadesa del monasterio, Sor Digna, vicaria de éste, y Salvador Guijo, cronista del convento.

Con esta intervención la tabla ha recuperado, sin duda alguna, todo el esplendor que tuvo en su día. Además, aportará una importante información gráfica sobre su construcción. ‘El Bautismo de Cristo’ es un relieve del S. XVI, de madera tallada, estofada al temple sobre oro fino y policromada al óleo las carnaduras mediante la técnica tradicional del pulimento con unas dimensiones de 100cm x 50cm, que se ha sometido a un proceso de limpieza y de consolidación del material, eliminando la suciedad y elementos metálicos innecesarios.

ASÍ HA CAMBIADO LA TABLA DE ‘EL BAUTISMO DE CRISTO’ TRAS SU RESTAURACIÓN

Las seis tablas son obras realizadas por Jerónimo Hernández, de la escuela sevillana del siglo XVI, de estilo manierista. Estas obras proceden del retablo primitivo de la iglesia del que se tiene constancia, también de Jerónimo Hernández. Cuando se sustituye ese retablo por el actual de Duque Cornejo se conservaron los relieves. Gracias a la colaboración de la Fundación Cajasol se ha conseguido devolver a la clausura, a la feligresía y a los sevillanos la belleza y originalidad de una obra que vio la luz hace cinco siglos de la mano de un genio llamado Jerónimo Hernández.

Este trabajo, realizado por Carmen Bahima Díaz, licenciada en Bellas Artes en la especialidad de conservación y restauración, y Juan Alberto Pérez Rojas, licenciado en Bellas Artes en la especialidad de escultura, finalizó el pasado mes de agosto, cuando se devolvió la obra a su lugar de exposición. Su estado de conservación era muy deficiente. Era necesaria su intervención, especialmente en las cuestiones de adhesión de policromía. Una intervención extraordinaria que devuelve esplendor a una interesantísima obra manierista.