La Fundación Cajasol en Cádiz acogió un emotivo encuentro en torno al disco y espectáculo “Así canta nuestra tierra en Navidad”, con la participación de Riki Rivera y Milián Oneto. Una cita que puso el acento en la memoria, la tradición y la transmisión oral de la música navideña como patrimonio vivo.

Durante la conversación, ambos artistas reflexionaron sobre el valor del villancico como expresión popular nacida en los hogares, en los patios y en las calles, mucho antes de los escenarios y los focos. Una música heredada, aprendida por imitación y convivencia, que forma parte de la identidad cultural y emocional de varias generaciones.

El encuentro sirvió también para repasar la historia del proyecto “Así canta nuestra tierra en Navidad”, impulsado por la Fundación Cajasol desde 1982, que ha sabido mantener viva la tradición a través de nuevas voces, arreglos actuales y una mirada contemporánea sin perder la raíz. Una iniciativa que ha convertido este repertorio en un legado vivo, en constante evolución.

Durante la charla se puso en valor el carácter solidario del proyecto, así como el papel fundamental de la cultura como herramienta de cohesión social. La música, coincidieron, no sólo entretiene: acompaña, educa y crea comunidad.

El acto concluyó con la interpretación en directo de varias piezas por parte de Riki Rivera, entre ellas “Bendita inocencia” y “A la gente que más quiero”, dejando en el ambiente la certeza de que la Navidad también se construye desde la emoción compartida, la memoria y la palabra cantada.