El corazón histórico de Sevilla late con fuerza renovada. Las Reales Atarazanas, joya arquitectónica del siglo XIII, ultiman su transformación en un gran centro cultural, gracias a la restauración impulsada por la Junta de Andalucía y la Fundación “la Caixa”, y cuya gestión cultural llevará a cabo la Fundación Cajasol. Así lo ha recogido Los Reporteros de Canal Sur en un amplio y revelador reportaje emitido hoy, sábado 6 de diciembre.

El edificio, que durante siglos fue astillero, almacén, aduana, hospital, e incluso corral de vecinos, será desde finales de 2026 un espacio para la divulgación histórica, la innovación tecnológica y la creación contemporánea.

Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol, destacó en el reportaje la dimensión transformadora de este proyecto: “Este va a ser un edificio puntero. Y perdonen la inmodestia, no solo en Sevilla, no solo en Andalucía, sino en Europa”.

La musealización de las Atarazanas tendrá tres grandes líneas temáticas: la relación del edificio con América, con la ciudad de Sevilla y con su propia historia como construcción. La Fundación Cajasol, al frente de la programación cultural, prepara una oferta en la que convivirán visitas teatralizadas, exposiciones temporales y experiencias inmersivas con tecnología de vanguardia. “Serán salas inmersivas donde podamos recrearnos en lo que era una navegación de la época, lo que era la Sevilla de la época, en cómo se construía un barco de la época… mediante gafas, mediante unos espectáculos lumínicos también”, explicó Pulido.

Este ambicioso proyecto busca no sólo recuperar el patrimonio físico de las Atarazanas, sino también activar todo su potencial simbólico, educativo y cultural. La visión de la Fundación Cajasol es clara: convertir el conjunto en un espacio vivo, de referencia internacional, que combine la divulgación del pasado con la mirada al futuro. “Queremos que las Atarazanas vuelvan a ser un punto de partida. Pero esta vez, hacia el conocimiento, la cultura, y la experiencia colectiva. Es un proyecto que conecta con el alma de Sevilla”, subrayó Antonio Pulido.

La recuperación de las siete naves originales del siglo XIII, con una superficie de más de 7.000 metros cuadrados, ha respetado las huellas del tiempo y ha devuelto al edificio su dignidad histórica. Pronto, este espacio volverá a abrirse a la ciudad… para que podamos navegar por los océanos de nuestra historia.